1. Certificado de análisis específico del lote de un laboratorio independiente. El CoA nombra el lote, los métodos de ensayo y el laboratorio; la acreditación ISO/IEC 17025 es una señal de competencia del laboratorio.[1]
2. Logística con base en la UE y envío con seguimiento. La página de envíos explica desde dónde salen los paquetes, cómo se hace el seguimiento y qué incidencias de entrega activan la atención al cliente.[2]
3. Manejo adecuado de la temperatura. La guía modelo de la OMS (WHO) trata el almacenamiento y el transporte de productos sensibles al tiempo y a la temperatura como un único sistema de calidad, no como un detalle de embalaje.[4]
4. Información transparente de conservación y estabilidad. Las páginas de producto deben indicar las condiciones de conservación, el manejo sugerido y qué ocurre si el paquete se retrasa.[5][6]
5. Vendedor identificable con atención al cliente que funcione. Canales de contacto operativos, una política de envíos clara y un proceso de devolución forman parte de lo que espera la protección al consumidor de la UE.