La biología de la GHRH que une a las tres
La hormona liberadora de hormona de crecimiento humana nativa (GHRH) es un péptido de 44 aminoácidos secretado por el hipotálamo. Viaja por la circulación portal hipotálamo-hipofisaria, se une al receptor de GHRH en los somatotropos de la hipófisis anterior y desencadena la liberación de hormona de crecimiento (GH) a la circulación sistémica. Ese receptor —un receptor acoplado a proteína G con un perfil de afinidad específico por la región N-terminal de la GHRH— es la diana compartida por todas las moléculas de esta comparación.[1][10]
La bioquímica muestra que los primeros 29 aminoácidos de la GHRH (el fragmento «GHRH 1-29») portan toda la actividad biológica del péptido original sobre el receptor de GHRH. Esa observación es la razón histórica de que exista toda esta clase de análogos: si se conservan los 29 primeros residuos y se estabilizan frente a la degradación proteolítica, se obtiene una molécula tipo GHRH más fácil de fabricar, más fácil de caracterizar y más duradera que el 44-mero nativo.[1][2]
Sobre esa biología se apoyan tres filosofías de diseño distintas. Sermorelin conserva la secuencia GHRH 1-29 desnuda. CJC-1295 toma la GHRH 1-29 y la modifica para resistir proteasas y, en la variante DAC, para persistir en plasma. Tesamorelin conserva la longitud completa 1-44 de la GHRH nativa y añade una modificación lipofílica N-terminal para frenar la degradación. Mismo receptor, tres respuestas de ingeniería distintas.[1][2][4][5]
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